Angus McBean (1904 - 1990)
Angus McBean descubrió durante la juventud su pasión por la fotografía. Antes de abrazar la carrera de fotógrafo profesional, McBean trabajó en un negocio de antigüedades del oeste de Londres, donde aprendió a restaurar muebles antiguos. A comienzos de los años 30, el artista dio sus primeros pasos en el teatro y tuvo gran éxito como creador de máscaras y decorados. En 1934 fue asistente del fotógrafo Hugh Cecil y al año siguiente instaló su propio estudio en Londres. Muy pronto ganó la reputación de ser un excelente fotógrafo de teatro y retratista de actores famosos. Sus trabajos de aquella época estaban plenos de humor y de una imaginativa capacidad de invención y sus cuidadas escenificaciones reflejaban un profundo interés por el arte surrealista.
Cuando los teatros londinenses debieron cerrar a causa de la guerra, McBean se trasladó a Bath. En 1945 abrió nuevamente un estudio en Londres. Una de sus fotografías más célebres de la posguerra es la de Audrey Hepburn, por aquel entonces desconocida. A la manera de los bustos antiguos, la actriz emerge de un desierto de arena estructurado por columnas clásicas.